miércoles, 29 de enero de 2014

"El interior es la proyección natural del alma", Coco Chanel.

Hace unos días leí esta frase de la Madame por excelencia a la par que sencilla y elegante dónde las haya la gran Coco Chanel y me pareció que era una verdad como un templo ya que aparte de lo que nos pueda transmitir en cuánto a valores éticos y personales me llevó a indagar más el lugar donde ella vivió en su famosa casa en París y es por esto por lo que hoy quiero que me acompañes a dar una vuelta por su apartamento en el 31 de la Rue Cambon parisina, justo encima de la boutique Chanel, donde la  maravillosa diseñadora trabajó durante gran parte de su vida.

En la actualidad, esta casa se usa para ruedas de prensa y para hacer pases de moda ya que mantiene el estilo clásico que siempre defendió Coco Chanel.

Lo primero que me llama la atención de su casa es que no tiene apenas puertas, ya que la diseñadora estaba obsesionada con eliminarlas y ponía delante de los dinteles unos biombos para mantener la privacidad. La segunda cosa que llama la atención, como veis en las fotografías, es la cantidad tremenda de espejos maravillosos que adornan las paredes de la casa.



El lujo no pasa para nada inadvertido en este apartamento en el que en realidad nunca durmió la diseñadora (de todos es conocido que tenía una suite en el Ritz donde vivía) tal lujo se aprecia en las mesas barrocas las lámparas llenas de cristales y las esculturas que se ven por todas partes,Coco era una gran fumadora y por este motivo unos de los elementos decorativos que más se observan son los ceniceros junto a los espejos y que según cuentan eran la mayoría regalos de sus amantes.



En su apartamento de la Rue Cambon, Coco trabajaba, cosía y arreglaba los vestidos para las modelos, pero también tenía una zona de tertulia donde poder charlar con sus amistades y clientes. Un gran sofá invitaba al relax y se complementaba a la perfección con un par de butacas tapizadas con telas similares que nos recuerdan al Chanel más clásico.

                     ¿Y qué me dices de estos suntuosos armarios japoneses en las paredes?



 La madera oscura contrasta a la perfección con los muebles más claros y los dibujos que hay sobre ella nos hablan de lo clásico pero también de lo exótico. La lámpara de la mesa nos da la pista clave que el apartamento está situado en pleno centro de París pero lo que realmente nos termina de transportar al lejano oriente es con esta pareja de tibores azules y que da la chispa de color a este rincón.
 Aunque su estilo sea tan clásico y no sea el mío, creo que no me importaría trabajar y pasar un larguísimo fin de semana en este apartamento y paseando por esa ciudad París que amo tanto tanto y leyendo un buen libro en buena compañía en alguno de sus bellos sofás
 ¿y a ustedes?